BIENAL INTERNACIONAL DE PASTELISTAS, OVIEDO

November 10th, 2011

Me han dado un premio al conjunto de mi obra en la Bienal Internacional de Pastelistas en Oviedo.
Una gran Exposición, muy bien organizada y con muchas actividades complementarias.
He tenido mucha suerte, Gracias a la organización por el buen trabajo.

Este es el enlace:
http://www.aspas-pastel.es
http://www.aspas-pastel.es/BIENAL%20PREMIADOS.htm

Una fiesta andaluza

September 20th, 2010
Txitxi Orbegozo, 2006. Acrílico, óleo y oil bars.

Txitxi Orbegozo, 2006. Acrílico, óleo y oil bars.

La música, el cante y el baile de Andalucía pueden gustar o no, pero casi todos los asociamos al temperamento, el calor, la pasión, el desgarro, una expresión clara y transparente, sin sutilezas ni timideces, de los muchos sentires del corazón humano.

La escena del cuadro, a diferencia de la mayoría de los retratos que hago, no ha ocurrido nunca así. Quise pintar la música, el baile, y apareció Andalucía sin remedio, aunque la materia de base, esas bailarinas, esos músicos, no fueran andaluces ni pretendieran asemejarse. El color rojo que predomina en el cuadro es obvio. Para todo quisqui el rojo simboliza la pasión, el fuego, la sangre… Sólo de lo negado canta el hombre, sólo de lo perdido… dicen unos versos cantados por Amancio Prada. El flamenco, como ningún otro cante, es un largo lamento. Es un cantar hondo.

Normalmente, acostumbro a pintar la luz de los ojos, de las miradas, la expresión de los rostros, aparentemente detenida, en reposo, y a través de la cual se vislumbra la complejidad interna de las personas. En esta ocasión, sin embargo, he querido plasmar el movimiento, no sólo el evidente −el baile, las palmas−, sino el de la emoción, el hombre que cierra los ojos para que nada de fuera estorbe ese hondo sentir, un sentimiento que le obliga a elevar el rostro, a dirigirlo a lo alto, hacia el cielo. El que canta, su mal espanta. El sentimiento desplegado, por muy doloroso que sea, es liberador.

Un saludo especial a Andalucía.

Más cuadros, aquí.

HUMAN RIGHTS 2010

September 12th, 2010

El arte y los Derechos Humanos

Del 18 de septiembre al 17 de octubre de 2010 se va a celebrar en la localidad de Rovereto, en la provincia de Trento (Italia), una exposición internacional de arte sobre los Derechos Humanos, a cargo de Roberto Ronca, de la Fondazione Opera Campana dei Caduti, y con la colaboración de la entidad cultural Spazio-Tempo.

Numerosos artistas, en cualquiera de sus formas -pintura, escultura, artes gráficas, arte digital, vídeoarte, arte interactivo, etc-, vamos a tener una buena ocasión de expresar la necesidad que tiene el mundo de que los derechos humanos sean respetados en todas partes. Tengo el privilegio de haber sido invitada a participar.

Os dejo el enlace con el resto de la información del evento:

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Retrato de una anciana nepalí

August 16th, 2010
Óleo, 50 x 40. Txitxi Orbegozo

Óleo, 50 x 40. Txitxi Orbegozo

Siempre suponemos a los ancianos la capacidad de pensar de forma distinta a los jóvenes, una visión panorámica desde las alturas de su edad que les confiere una lucidez distinta, que no sólo entiende las cosas sino también las comprende. Quizá no sea para tanto, quizá dependa de las personas, sin embargo, durante la realización de este retrato de una anciana nepalí, yo pensaba más en lo que no salía en él: los pensamientos de la señora, relacionados con lo que está mirando, aquello que el sol no le permite contemplar.

Hay un exceso de seriedad en el rostro de la anciana, un rictus amargo. Imposible saber a qué se debe. Pero la imaginación es ancha, amplia, y gratis, y en esta ocasión me conduce a la espera. Las mujeres, mucho más si son mayores, esperan. Esperan la vuelta de sus hijas, el regreso de los hijos, de los nietos, a la paz del hogar.

La imaginé, pues, atisbando la lejanía para reconocer, en los andares de la silueta que aparece en la distancia, la forma de caminar del ser querido, joven o niño, que está aguardando. ¿Es o no es? ¿Será o no será? Las montañas demasiadas veces se han quedado las vidas de los jóvenes. La abuela lo sabe, siempre lo sabe, nunca lo olvida.

Para ver más retratos, aquí.

El campo de refugiados de Tindouf

August 2nd, 2010

Nuestro anfitrión saharaui. Pastel. Txitxi Orbegozo

Nuestro anfitrión saharaui. Pastel. Txitxi Orbegozo

Le conocí en los campamentos del Sahara, en Tindouf, en Argelia. Su nieto había pasado un verano en mi casa y más tarde quisimos visitarle en su ambiente, en el lugar donde transcurría su infancia. El abuelo, el hombre del retrato, era un hombre extremadamente cariñoso y un anfitrión inmejorable. No tenía dientes, ni uno solo. La vestimenta se la inventé, al modo de los tuaregs tradicionales. En realidad iba de negro.

En Tindouf viven alrededor de cuarenta mil personas, y la sensación es de completa provisionalidad. La condición de refugiados está siempre presente. La población infantil es abundante. Las haimas alternan con edificaciones de ladrillo fabricado con la arena del desierto y secados al sol, una fuente de energía que se da en abundancia.

A pesar de la precariedad, la amabilidad, las sonrisas, la hospitalidad, la afabilidad que se respira es algo que al visitante occidental le impacta. Con muchos menos problemas, nosotros nos volvemos hoscos, huraños, desconfiados, envidiosos, individualistas. El sentido de colectividad allí es, no solamente destacable, sino también imprescindible para la supervivencia. La dignidad de esa gente es algo que se respira.

Ni un solo árbol, ni calles ordenadas, vivir con lo mínimo, esperar mejores tiempos, no perder el sentido humano de la vida. Pensamos que nosotros mostramos a aquel niño una forma de vida sin sospechar que, al visitar el campo de refugiados donde vivía, los saharauis nos iban a enseñar mucho más: una actitud, un sentido solidario de la existencia, una conciencia de cultura común, una noción más que básica de lo mucho de superfluo que hay en nuestras acomodadas vidas.

Le pinté porque me inspiró respeto y cariño, porque me causo admiración y porque nos dieron mucho más de lo que ofrecimos.

Un saludo afectuoso a todos los saharauis.

Para ver más pinturas mías, aquí